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lunes, 5 de noviembre de 2018

La escuela rural en Castilla y León

Hacia finales de octubre, un reportaje aparecido en el suplemento PAPEL del diario El Mundo abordaba el tema de la educación rural en España a partir del caso de la escuela más pequeña del país. Cuenta con tres alumnas y se ubica en el pueblo valllisoletano de Torrecilla de la Abadesa.


El autor de la pieza nos presenta este hecho excepcional, extraño, pero aparentemente ideal en lo que a educación se refiere. La presencia de la naturaleza en la formación de las niñas y la atención personalizada que reciben (un ratio de 3 alumnos por profesor, estoy seguro de que algunos padres urbanitas matarían por lograrlo para sus hijos) aparecen como razones fundamentales del éxito de esta escuela.

Pocos días después y en las páginas de La mar de campos, periódico radicado en la parte vallisoletana de la comarca de Tierra de Campos, Virginia Hernández, mujer joven y rural (sí, existen. Y menos mal) que además es alcaldesa de su pueblo, venía a complementar el reportaje con sus impresiones, refiriéndose a los recelos que pueden surgir al pensar en este tipo de educación y relacionándola con el grave problema de despoblación que vive nuestra región:


Invito a la lectura de ambos textos y a la reflexión sobre la educación en el mundo rural.

jueves, 18 de octubre de 2018

O Pelouro

O Pelouro es una escuela neuro-psico-socio-pedagógica, en palabras de sus fundadores. Esta palabra, que puede parecer terrible, esconde un gran tesoro: el niño se convierte en el centro del proceso educativo, que está encaminado a ser persona junto con los demás, fundamentalmente. 

La atención a la diversidad en este centro es paradigmática de un modo innovador de concebir la educación. En O Pelouro conviven niños con desarrollos normales, niños con capacidades altas y niños con dificultades emocionales, sociales o psíquicas. Esta convivencia es alabada por los propios niños, que aprenden que las diferencias con respecto a otros no tienen que significar algo malo sino todo lo contrario, si no también por evaluadores externos que observan el desarrollo de los niños.


Ya el entorno del colegio lo hace atractivo, parece integrado en la naturaleza, con un gran patio. por dentro, se trata de un espacio diáfano, sin aulas propiamente dichas. Los niños tienen en su interior gran capacidad de autogestión en cuanto a qué aprender y cómo. La educación social y emocional están en el centro de la educación de los niños en O Pelouro. 

Se trata de un ejemplo fantástico de educación, pero, a primera vista, me sugiere dos cuestiones:
  1. ¿Se podría aplicar esta metodología pedagógica a la educación secundaria?
  2. ¿Se podría aplicar esta metodología pedagógica a gran escala, de forma sistemática, o es algo exclusivamente local?


miércoles, 3 de octubre de 2018

La educación en Castilla y León

Los estudios vienen a decir una y otra vez que el nivel educativo de los alumnos de Castilla y León son los más altos en el conjunto de España, situándose al nivel de los países punteros en este ámbito. Las razones de esto son, inevitablemente, diversas. Aquí me centraré en un aspecto que creo fundamental a la hora de entender el sistema educativo en nuestra región: la despoblación.

Castilla y León tiene una extensión de 94.226 kilómetros cuadrados, lo que la convierte en la región política más grande de España (y de la Unión Europea), y una población que no llega a los 2,5 millones de habitantes, resultando de esta relación una población relativa de casi algo más de 26 pobladores por kilómetro cuadrado, una densidad de población muy reducida en comparación con el contexto europeo.

Una población reducida y dispersa obliga a las instituciones a adaptar sus servicios a la población a este hecho. Así, se produce un gasto en transporte de alumnos que es muy significativo dentro de los presupuestos educativos de la región, algo que en principio es un inconveniente, pues en principio evitaría dedicar más fondos a otras parcelas de la política educativa. No obstante, esta dispersión provoca que existan multitud de centros educativos en el medio rural, que se caracterizan entre otras cosas por unos ratios de alumno por clase muy bajos, favoreciendo la atención individualizada a las necesidades educativas de los alumnos. Se trata de un valor fundamental, según creo, de la educación en Castilla y León. Es cierto que existe un nivel mayor de masificación en las aulas en las capitales de provincia, pero el contrapeso de estos centros del medio rural me parece una clave muy positiva. Por otro lado, los centros escolares en el medio rural tienden a relacionarse de manera más armoniosa con su entorno social, económico y cultural debido a los lazos más estrechos que existen entre la población, algo que sin duda repercute de manera muy positiva en el rendimiento de los alumnos.